Tres contratos y cero derechos

19b.- Acuerdo Psoe-Ciudanos.

Según hemos podi­do leer en la pren­sa, y según nos han con­fir­ma­do las pla­ta­for­mas de índo­le polí­ti­co, el acuer­do entre PSOE y Ciu­da­da­nos en mate­ria labo­ral, impli­ca que habrá tres tipos de con­tra­tos labo­ra­les: de for­ma­ción; inde­fi­ni­dos y tem­po­ra­les pro­gre­si­vos con un máxi­mo de 2 años, pla­zo infe­rior si así se pac­ta a tra­vés de la nego­cia­ción colec­ti­va.

Jun­to con el con­tra­to, se pre­vé una indem­ni­za­ción cre­cien­te por des­pi­do por cau­sas eco­nó­mi­cas, orga­ni­za­ti­vas, pro­duc­ti­vas, téc­ni­cas y de fina­li­za­ción del tra­ba­jo que ten­drá un cos­te de 12 días el pri­mer año, que se trans­for­man en 16 días el segun­do año y con­flu­ya con los 20 exis­ten­tes hoy para los con­tra­tos inde­fi­ni­dos, redu­cien­do los sal­tos en la cuan­tía. En caso de des­pi­do impro­ce­den­te la indem­ni­za­ción será de 20 el pri­mer año, 25 en el segun­do has­ta con­fluir con los actua­les 33 días por año.

El tex­to nos indi­ca en pri­mer lugar una indem­ni­za­ción cre­cien­te, pero no mati­za que el pun­to de par­ti­da son cero euros, que es la indem­ni­za­ción en caso de des­pi­do por cau­sas eco­nó­mi­cas y que el emplea­dor no pue­de hacer fren­te por­que se ha decla­ra­do insol­ven­te, por tan­to, todo lo que empie­za en cero euros, siem­pre es cre­cien­te.

En cuan­to a los con­tra­tos inde­fi­ni­dos, el frau­de que se come­te en nume­ro­sas empre­sas es la mani­pu­la­ción del con­tra­to tem­po­ral, has­ta más de dos años sien­do ésta una actua­ción frau­du­len­ta, cuya san­ción, según el esta­tu­to de los tra­ba­ja­do­res, es la con­ver­sión auto­má­ti­ca en con­tra­to inde­fi­ni­do, y por tan­to, una mayor pro­tec­ción del tra­ba­ja­dor. Los colec­ti­vos que ya sufrían la tasa de tem­po­ra­li­dad: los jóve­nes, las muje­res, tra­ba­ja­do­res de menor cua­li­fi­ca­ción y meno­res sala­rios, y tra­ba­ja­do­res con cier­to gra­do de dis­ca­pa­ci­dad, se ven aún más des­pro­te­gi­dos.

El aumen­to de la tasa de tem­po­ra­li­dad supo­ne en la prác­ti­ca que el tra­ba­ja­dor o tra­ba­ja­do­ra se encuen­tra en perío­do de prue­ba has­ta 24 meses, que es cua­tro veces más de lo que está en perio­do de prue­ba un ofi­ci­nis­ta. No será has­ta los 2 años siguien­tes, cuan­do el tra­ba­ja­dor o tra­ba­ja­do­ra con­so­li­da­se sus dere­chos, todo ello recor­dan­do que es poco fre­cuen­te que en la épo­ca actual los tra­ba­ja­do­res y tra­ba­ja­do­ras acu­mu­len una anti­güe­dad supe­rior a dos años.

Plan­tear el fomen­to de pres­tar ser­vi­cios que no son obje­ti­va­men­te tem­po­ra­les, ade­más de ser un abu­so deri­va­do de una uti­li­za­ción suce­si­va de con­tra­tos, y de una vul­ne­ra­ción del Prin­ci­pio de No Dis­cri­mi­na­ción, supo­ne una con­tra­ta­ción tem­po­ral en frau­de de ley, que con­lle­va al carác­ter inde­fi­ni­do del con­tra­to, y por tan­to la indem­ni­za­ción por des­pi­do impro­ce­den­te de 33 días por año. La pér­di­da de dere­chos, ade­más de sufrir­se a cor­to pla­zo en el des­cen­so de la indem­ni­za­ción, supo­ne un menor por­cen­ta­je de reduc­ción en la jubi­la­ción anti­ci­pa­da, que es una prác­ti­ca cada vez más exten­di­da en Espa­ña.

La reduc­ción del impor­te de la indem­ni­za­ción, supo­ne un cla­ro aba­ra­ta­mien­to del des­pi­do, pero exclu­si­va­men­te para el emplea­dor. La rela­ción labo­ral no es exclu­si­va del empre­sa­rio y tra­ba­ja­dor o tra­ba­ja­do­ra, sino que se sopor­ta a tra­vés de unos cos­tes adi­cio­na­les, como son el per­so­nal de jus­ti­cia cuan­do el tra­ba­ja­dor o tra­ba­ja­do­ra están obli­ga­dos a deman­dar, la pres­ta­ción por des­em­pleo, la arti­cu­la­ción del turno de ofi­cio de los cole­gios de abo­ga­dos, para el caso de que los tra­ba­ja­do­res no ten­gan recur­sos, y el cos­te para el fon­do de garan­tía sala­rial cuan­do la empre­sa pier­de sus bie­nes.

Lo más nega­ti­vo de la refor­ma labo­ral de febre­ro de 2012 lle­va­da a cabo por el Par­ti­do Popu­lar, sin duda fue la des­truc­ción de la nego­cia­ción colec­ti­va, y las faci­li­da­des del empre­sa­rio para el des­pi­do. En la prác­ti­ca, el tra­ba­ja­dor o tra­ba­ja­do­ra, son des­pe­di­dos, y la indem­ni­za­ción, sal­do y fini­qui­to, muchas veces no alcan­za ni el 40 % de lo que le corres­pon­de legal­men­te. Si el tra­ba­ja­dor o tra­ba­ja­do­ra pue­de res­pi­rar, con­tra­ta a un abo­ga­do. Si por el con­tra­rio tie­ne hijos peque­ños, hipo­te­cas o fami­lia­res a su car­go, sin duda acep­ta esa renun­cia a sus dere­chos. Has­ta la refor­ma, el sopor­te, para que eso no ocu­rrie­ra, eran los sala­rios de tra­mi­ta­ción ya eli­mi­na­dos.

Es ver­dad que en Euro­pa las indem­ni­za­cio­nes son infe­rio­res, pero cla­ro, en caso de des­pi­do, cuán­to le cues­ta a un ale­mán o a un aus­tria­co encon­trar nue­vo tra­ba­jo, y cuán­to le cues­ta a un espa­ñol… por mucho que se dis­mi­nu­yan las indem­ni­za­cio­nes, sino se crea empleo, si redu­ci­mos gas­tos, pero no aumen­ta­mos ingre­sos, nun­ca nos recu­pe­ra­re­mos.

Por tan­to, lo que nos pide el acuer­do es que el empre­sa­rio reduz­ca su cos­te de des­pi­do, y que los tra­ba­ja­do­res y tra­ba­ja­do­ras acep­ten sin nin­gu­na otra opción. La úni­ca for­ma de res­ta­ble­cer un sis­te­ma garan­tis­ta para el tra­ba­ja­dor y tra­ba­ja­do­ra, es la recu­pe­ra­ción de la nego­cia­ción colec­ti­va, y obli­gar a cele­brar todos los jui­cios labo­ra­les en un pla­zo máxi­mo de 10 días, en vez de los más de 9 meses que se tar­da en cele­brar el jui­cio.

 

***Publi­ca­do en: http://www.nuevatribuna.es/articulo/economia-social/contratos-y-cero-derechos/20160229103715125912.html

 

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