Artículo @Infolibre “La ‘ley mordaza’ o la represión que no cesa”

https://www.infolibre.es/noticias/opinion/plaza_publica/2021/02/10/la_ley_mordaza_como_arma_politica_recurso_para_desatascar_juzgados_116426_2003.htmlhttps://www.infolibre.es/noticias/opinion/plaza_publica/2021/02/10/la_ley_mordaza_como_arma_politica_recurso_para_desatascar_juzgados_116426_2003.html

 

La cono­ci­da como ley mor­da­za entró en vigor en mar­zo de 2015, y con­for­me a un con­cep­to jurí­di­co cola­de­ro como es “per­tur­bar la segu­ri­dad ciu­da­da­na”, habi­li­ta las san­cio­nes a par­ti­cu­la­res; sin embar­go, la nor­ma no defi­ne qué es per­tur­bar esa segu­ri­dad ciu­da­da­na, ¿una pro­tes­ta, una irrup­ción en un pleno, gri­tar, tui­tear una con­vo­ca­to­ria de mani­fes­ta­ción? El paso del tiem­po ha demos­tra­do un tri­ple uso de la norma:

El más actual, el cual era impo­si­ble de pre­ver en ese momen­to, las san­cio­nes por vul­ne­rar las medi­das res­tric­ti­vas como con­se­cuen­cia del esta­do de alar­ma, o del toque de que­da, que son resis­ten­cias par­ti­cu­la­res a la lla­ma­da al orden de la poli­cía, que sin lle­gar a ser deli­to, tie­nen una infrac­ción entre 601 y 30.000 euros. Una segun­da apli­ca­ción, tam­bién de actua­li­dad, que sir­ve para actuar en zonas con­cre­tas como la Caña­da Real en Madrid, don­de se pro­du­cen diver­sos asen­ta­mien­tos de dudo­sa lega­li­dad, trá­fi­co de drogas…

 

La ter­ce­ra, cuyo uso de la Ley Orgá­ni­ca 4/2015, de 30 de mar­zo, de pro­tec­ción de la segu­ri­dad ciu­da­da­na, ha sido el más cono­ci­do en estos años, mani­fes­ta­cio­nes y con­cen­tra­cio­nes, espe­cial­men­te cono­ci­das las pro­tes­tas sobre el pro­cés, que bajo esa supues­ta acti­vi­dad diri­gi­da a la pro­tec­ción de per­so­nas y bie­nes, las Fuer­zas y Cuer­pos de Segu­ri­dad que­dan habi­li­ta­das para, como dice el preám­bu­lo de la nor­ma: “Acor­dar dis­tin­tas actua­cio­nes diri­gi­das al man­te­ni­mien­to y, en su caso, al res­ta­ble­ci­mien­to de la tran­qui­li­dad ciu­da­da­na en supues­tos de inse­gu­ri­dad públi­ca”, y bajo ese enun­cia­do, ampa­ra­do por el prin­ci­pio de vera­ci­dad poli­cial, las Fuer­zas y Cuer­pos pue­den rea­li­zar sus regis­tros super­fi­cia­les, cor­po­ra­les, regis­tros docu­men­ta­les, inclu­so acce­so a luga­res. Para cul­mi­na­ción de las actua­cio­nes poli­cia­les, el esta­do dis­po­ne de tres meca­nis­mos: el orde­na­mien­to jurí­di­co, su apli­ca­ción por el Poder Judi­cial, y lo más rele­van­te, la actua­ción sobre el terreno de las Fuer­zas y Cuer­pos de Segu­ri­dad, que tra­du­ci­da a una pre­sun­ción de vera­ci­dad, otor­ga en el ámbi­to admi­nis­tra­ti­vo un poder con­ce­di­do por la Ley de Segu­ri­dad Ciu­da­da­na, que impli­ca des­truir el prin­ci­pio de igual­dad procesal.

Todo ello nos con­du­ce a la teo­ría del sui­ci­dio pro­ce­sal colec­ti­vo, que defi­ne la prác­ti­ca en el Juz­ga­do, en la que el abo­ga­do de ofi­cio y el joven en cues­tión se cono­cen en esa mis­ma maña­na, segu­ra­men­te el joven ha pasa­do hace unos meses una noche en pri­sión, pero no entien­de qué ocu­rre, y con lo que se que­da es con que el fis­cal le pide pri­sión, por ejem­plo de uno a sie­te años por haber­se mani­fes­ta­do, y ver­se envuel­to en algún tipo de pelea que ter­mi­na sien­do un jui­cio por deli­to leve. El fis­cal ofre­ce lo que se cono­ce como sen­ten­cia de con­for­mi­dad, el denun­cia­do asu­me los hechos sin más, sean cier­tos o par­cial­men­te cier­tos, y la pena se sus­ti­tu­ye por tra­ba­jos en bene­fi­cio de la comu­ni­dad y una mul­ta, y cla­ro, el denun­cia­do no lo duda, sin ser cons­cien­te de la segun­da deri­va­da, la de los ante­ce­den­tes pena­les, ade­más de un regis­tro de crea­ción ad hoc, con esa ley, el Regis­tro Cen­tral de Infrac­cio­nes con­tra la Segu­ri­dad Ciu­da­da­na, cuyos datos per­so­na­les del infrac­tor se can­ce­la­rán entre uno y tres años, que­dan­do mar­ca­dos en una “lis­ta de disi­den­tes”, la cual supo­ne una vul­ne­ra­ción del dere­cho fun­da­men­tal a la no dis­cri­mi­na­ción por ideo­lo­gía política.

 

En el jue­go polí­ti­co se rea­li­zan pro­me­sas sobre la refor­ma del Códi­go Penal en el sen­ti­do de revi­sar las leyes más repre­so­ras; tra­di­cio­nal­men­te, los gobier­nos pro­gre­sis­tas han enfo­ca­do sus revi­sio­nes en una reduc­ción de las mis­mas, mien­tras que los más con­ser­va­do­res, en agra­var­las. Sin embar­go, aún no hemos cono­ci­do refor­ma par­la­men­ta­ria que eli­mi­ne la ley mor­da­za, y esto pue­de ser debi­do a una doble ver­tien­te, por un lado la polí­ti­ca, el jue­go de las mayo­rías y no sería des­ca­be­lla­do pen­sar que la ley mor­da­za pue­da ser muni­ción bipar­ti­dis­ta en la nego­cia­ción de la refor­ma de los 20 miem­bros del Con­se­jo Gene­ral del Poder Judi­cial, es decir, del “Con­se­jo de Minis­tros” de los Jue­ces, sobre los cua­les 10 voca­les son pro­pues­tos por el Con­gre­so, otros 10, a pro­pues­ta del Sena­do, y pre­si­de la mis­ma per­so­na que es pre­si­den­te del Tri­bu­nal Supre­mo, y la otra vía, la jurí­di­ca, con­cre­ta­men­te la últi­ma reso­lu­ción del Tri­bu­nal Cons­ti­tu­cio­nal que cono­ci­mos en noviem­bre del 2020 que afec­ta direc­ta­men­te a las actua­cio­nes poli­cia­les en el sen­ti­do que ava­la el cas­ti­go cuan­do se irrum­pe en espec­tácu­los depor­ti­vos, cul­tu­ra­les o reli­gio­sos y esos efec­tos son muy recien­tes, y afec­ta tam­bién a la difu­sión de imá­ge­nes; en este sen­ti­do el Tri­bu­nal con­si­de­ra incons­ti­tu­cio­nal el inten­to de con­trol de imá­ge­nes de poli­cías en su acti­vi­dad pro­fe­sio­nal, así por ejem­plo una veci­na de Petrer (Ali­can­te) subió a una red social una foto­gra­fía de un vehícu­lo de la poli­cía local esta­cio­na­do en una pla­za reser­va­da para movi­li­dad redu­ci­da, y final­men­te esta veci­na fue san­cio­na­da con 800 euros de multa.

La repre­sión no cesa.

 

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Eduar­do Ranz es abo­ga­do del des­pa­cho ERA Abo­ga­dos