El Supremo decreta un plazo máximo de tres meses para que el Fogasa se pronuncie sobre el pago de indemnizaciones

09 b.- FOGASA

El Fon­do de Garan­tía Sala­rial (FOGASA), vie­ne defi­ni­do según el Minis­te­rio de Empleo y Segu­ri­dad Social, como la GARANTÍA de los cré­di­tos sala­ria­les ante la insol­ven­cia del emplea­dor, tenien­do atri­bui­do el abono a los/las trabajadores/as de los sala­rios e indem­ni­za­cio­nes que las empre­sas para las que tra­ba­jan no han podi­do satis­fa­cer por encon­trar­se en situa­ción legal insol­ven­cia o por haber sido decla­ra­das en situa­ción de con­cur­so. Des­de el ini­cio, el FOGASA fue con­ce­bi­do como una uni­dad de pro­tec­ción a los tra­ba­ja­do­res, fren­te al des­pi­do, o sobre can­ti­da­des pen­dien­tes de pago, en ambos casos, tras la des­apa­ri­ción de la empresa.

En la prác­ti­ca, ade­más de ver­se redu­ci­da la cuan­tía indem­ni­za­to­ria, exis­te un pro­ble­ma de exce­so de tiem­po, des­de la entre­ga de la car­ta de des­pi­do, o recla­ma­ción sala­rial en trá­mi­te de con­ci­lia­ción, en los ser­vi­cios de media­ción, y pos­te­rior deman­da al Juz­ga­do, tras lo que le sigue una vis­ta oral y una eje­cu­ción de Sen­ten­cia y el decre­to de la insol­ven­cia, lo que supo­ne un pro­ce­so de dura­ción de más de un año, a lo que hay que aña­dir­le, en caso de con­cur­so, la Cer­ti­fi­ca­ción del admi­nis­tra­dor con­cur­sal reco­no­cien­do adeu­dar al tra­ba­ja­dor las cuan­tías. Tras esos pasos judi­cia­les y mer­can­ti­les, se pre­sen­ta la soli­ci­tud ante el FOGASA, pidien­do el abono de las cuan­tías reco­no­ci­das, las cua­les legal­men­te están limi­ta­das a 6.042 euros, para el caso de sala­rios pen­dien­tes de cobro, y de 18.377,75 euros, res­pec­to de las indem­ni­za­cio­nes por despido.

La segun­da par­te, la tra­mi­ta­ción corres­pon­dien­te al FOGASA, en los últi­mos ejer­ci­cios, no baja de 16 meses, lo que suma­do a los trá­mi­tes pre­vios, esta­mos hablan­do de que trans­cu­rren casi tres años des­de que el tra­ba­ja­dor es des­pe­di­do, has­ta que cobra las cuan­tías del FOGASA. Y no es has­ta éste final, trans­cu­rri­dos los tres años, cuan­do el tra­ba­ja­dor tie­ne la ple­na segu­ri­dad del cobro, den­tro de sus lími­tes, pues­to que pue­de reci­bir reso­lu­ción del FOGASA dene­gan­do el pago, por cues­tio­nes for­ma­les o de fon­do, no apre­cia­das has­ta ese momento.

Has­ta la fecha se habían resuel­to diver­sos fallos judi­cia­les con­tra­dic­to­rios, sobre los retra­sos en el abono de las cuan­tías. Recien­te­men­te el Tri­bu­nal Supre­mo, en uni­fi­ca­ción de doc­tri­na 802/2014 ha resuel­to que el art.2 28.7 del RD 505/1985, “dis­po­ne que el pla­zo máxi­mo para que el Foga­sa dic­te reso­lu­ción será de tres meses, con­ta­dos a par­tir de la pre­sen­ta­ción en for­ma de la soli­ci­tud. Dicha dis­po­si­ción no esta­ble­ce nin­gu­na excep­ción, por lo que se apli­ca a la tota­li­dad de los expe­dien­tes cuya tra­mi­ta­ción corres­pon­de al Fondo”.

Por tan­to se enten­de­rá que si el FOGASA no se ha pro­nun­cia­do en el pla­zo de tres meses, el tra­ba­ja­dor con­so­li­da con ple­nos efec­tos lega­les, su dere­cho al cobro de las pres­ta­cio­nes del FOGASA, sin ”efec­tuar un examen sobre la lega­li­dad intrín­se­ca del acto”, según indi­ca la pro­pia Sen­ten­cia del Tri­bu­nal Supremo.

Dado lo recien­te de la Sen­ten­cia, lo reco­men­da­ble res­pec­to de la pre­sen­ta­ción de nue­vas soli­ci­tu­des de pres­ta­cio­nes al Fon­do de Garan­tía Sala­rial, es apor­tar un Ane­xo hacien­do cons­tar que somos cono­ce­do­res de esta juris­pru­den­cia, y nos aco­ge­re­mos a ese dere­cho, o trans­cu­rri­dos los tres meses des­de la pre­sen­ta­ción de la soli­ci­tud, comu­ni­car al Foga­sa que su silen­cio supo­ne el reco­no­ci­mien­to de las pres­ta­cio­nes solicitadas.

*Publi­ca­do en Nue­va Tri­bu­na: http://www.nuevatribuna.es/articulo/economia-social/condena-fogasa-3-meses-pago-indemnizacion/20150430162216115354.html