DESPIDO POR FALTA DE ASISTENCIA EN RETRASO A LA REINCORPORACIÓN.

07 b .- Despido ausencias.

Cada vez es más fre­cuen­te en los tra­ba­ja­do­res con­tra­ta­dos como fijos-dis­con­ti­nuos, gene­ral­men­te en cen­tros esco­la­res, per­so­nal docen­te, pro­fe­so­res; como no docen­te, moni­to­res de come­dor, su incor­po­ra­ción en el mes de setiem­bre, y la sus­pen­sión de su con­tra­to en el mes de junio, pro­ce­dien­do en algu­nas oca­sio­nes al des­pi­do dis­ci­pli­na­rio por fal­tas de asis­ten­cia al tra­ba­jo, cuan­do en reali­dad lo ocu­rri­do es que la empre­sa pre­via­men­te, no ha infor­ma­do al tra­ba­ja­dor con sufi­cien­te ante­la­ción, de la fecha de rein­cor­po­ra­ción en el pues­to de trabajo.

Para impug­nar el posi­ble des­pi­do, debe­mos cono­cer en pri­mer lugar, si ha exis­ti­do fecha cier­ta o no, en la rein­cor­po­ra­ción, es decir, si todos los años la rein­cor­po­ra­ción se pro­du­ce el mis­mo día, o por el con­tra­rio, si la rein­cor­po­ra­ción se pro­du­ce con­for­me a diver­sas nece­si­da­des del tra­ba­jo. Debe­mos saber tam­bién, si la comu­ni­ca­ción pre­via de sus­pen­sión de la rela­ción labo­ral, se ha rea­li­za­do de for­ma uni­la­te­ral por la empre­sa, o si es algo con­sen­sua­do entre tra­ba­ja­dor y empresa.

Para el caso de lle­gar a jui­cio impug­nan­do el des­pi­do, en todo momen­to el tra­ba­ja­dor debe defen­der, que no se tra­ta de fal­tas de asis­ten­cia stric­to sen­su, sino de un retra­so en la rein­cor­po­ra­ción debi­da­men­te infor­ma­do. Para que exis­ta fal­ta de asis­ten­cia, la mis­ma debe pro­du­cir­se den­tro del perío­do de acti­vi­dad, es decir, para el caso de que el tra­ba­ja­dor no acu­da a su pues­to de tra­ba­jo un mar­tes, un miér­co­les, al jue­ves siguien­te… dichas fal­tas si cons­ti­tui­rían moti­vo de des­pi­do, pero no para el caso de la rein­cor­po­ra­ción tras la sus­pen­sión del con­tra­to, la cual y en todo caso, supon­dría un retra­so en la rein­cor­po­ra­ción, que en base al Prin­ci­pio de gra­dua­ción de las san­cio­nes, no supo­ne des­pi­do dis­ci­pli­na­rio, pues­to que no pro­ce­de­ría la apli­ca­ción taxa­ti­va del Con­ve­nio, pre­ci­sa­men­te por­que no se pue­de hablar sin más de fal­tas injus­ti­fi­ca­das, y no cabe des­pi­do con­for­me a la Teo­ría gra­dua­lis­ta y al Prin­ci­pio de Proporcionalidad.

En este sen­ti­do, la recien­te sen­ten­cia de fecha 2 de abril de 2015, dic­ta­da por el Juz­ga­do de lo Social nº 33 de Madrid, en autos sobre Des­pi­do y Can­ti­dad, con­de­na a la empre­sa al pago de la indem­ni­za­ción por des­pi­do impro­ce­den­te, entre otros moti­vos, por enten­der que no ha que­da­do acre­di­ta­do que la acto­ra hubie­ra come­ti­do una con­duc­ta gra­ve y cul­pa­ble […] tam­po­co sería la con­duc­ta de la tra­ba­ja­do­ra mere­ce­do­ra de la san­ción máxi­ma de des­pi­do. Por tan­to, la empre­sa incum­ple gra­ve­men­te cuan­do des­pi­de a un fijo-dis­con­ti­nuo, como tam­bién incum­ple al no con­tra­tar­le de nue­vo con la sufi­cien­te antelación.

En con­clu­sión, que nin­gún fijo-dis­con­ti­nuo dude en con­sul­tar con un Abo­ga­do sobre la impug­na­ción de su des­pi­do ante el Juz­ga­do de lo Social.

*Publi­ca­do en nuevatribuna.es